El 3 de enero quedará marcada en la historia compartida de Panamá y Venezuela. Dos países golpeados por regímenes dictatoriales vivieron, en distintas épocas, la captura de sus máximos líderes.
El 3 de enero de 1990, Manuel Antonio Noriega se entregó a las fuerzas del ejército de Estados Unidos tras la invasión a Panamá. Al día siguiente fue trasladado en un avión procedente de Miami y recluido en una cárcel del condado de Miami-Dade, donde aguardó juicio. Posteriormente fue condenado a 40 años de prisión, pena que más tarde fue reducida a 17 años por buena conducta.
Treinta y seis años después, el 3 de enero de 2026, la historia volvió a repetirse en el continente. Nicolás Maduro fue capturado en una operación ejecutada por la DEA, con la participación de la unidad de élite Delta Force del ejército estadounidense, de acuerdo con información divulgada por CBS News.
Para ese momento, la acción militar estadounidense ya había concluido y Maduro se encontraba bajo arresto para enfrentar un juicio en Estados Unidos. Así lo confirmó el secretario de Estado, Marco Rubio, en declaraciones citadas por un senador estadounidense, marcando un nuevo capítulo en la convulsa historia política de Venezuela.
📸 AFP



