El PSA viene de las siglas en inglés que significa Prostate Specific Antigen, en español sería Antígeno Prostático Específico o sus siglas A.P.E. Este antígeno es una sustancia (proteína) liberada por las células del epitelio glandular de la próstata que se encuentra en sangre en bajas cantidades, pero cuando hay alguna alteración o daño en las mismas una mayor parte de esta sustancia es liberada elevando sus valores.  Por ejemplo: en el crecimiento benigno, prostatitis y cáncer, nos indica el Doctor Guillermo García López, Cirujano Urólogo del Hospital Paitilla.

El examen se realiza por una toma de muestra de la sangre y se analiza el PSA total y el PSA libre. Los valores de estos dos parámetros son importantes para que el Urólogo tome la decisión si es necesario hacer alguna otra prueba diagnóstica o para descartar si hay cáncer de próstata.

La valoración prostática se debe realizar en varones mayores de 40 a 45 años y principalmente a las personas de alto riesgo, como son los hijos de padres con cáncer de próstata.

Con el antígeno prostático se busca detectar de manera temprana cáncer de próstata, además es importante para el seguimiento de los pacientes una vez que han sido tratados por cáncer de próstata por si hay recidiva de la enfermedad.

Es importante explicarle al paciente en qué consiste el examen, lo que se quiere detectar y qué podría requerirse si el PSA se encuentra elevado. Tiene que haber el consentimiento informado y el paciente debe comprender a que será sometido, recalcó el Doctor García.

El PSA tiene que ser interpretado por el urólogo ya que se deben observar diferentes parámetros.

El tacto rectal es donde valoramos el tamaño de la próstata y su relación con los valores del PSA total y PSA libre, relacionado con la edad del paciente.

El tacto rectal ayuda al urólogo para detectar diferentes parámetros como es el tamaño de la próstata, la consistencia que puede ser blanda como el crecimiento benigno o indurada si hay un cáncer. Dolor, aumento de la temperatura y secreción por la uretra en el caso de prostatitis.

En el tacto rectal solo se puede estudiar la zona posterior o periférica de la glándula que es donde más frecuentemente se presenta el cáncer. La zona anterior o transicional que es la parte que se afecta por el crecimiento obstructivo, se puede valorar con ultrasonido o cistoscopia.

El tacto rectal se debe realizar cada vez que se valora al paciente y esto puede ser cada año, año y medio o cada dos años, esto depende de los factores de riesgo del paciente.

El tacto rectal y el estudio del PSA se complementan y aumentan la sensibilidad diagnóstica del cáncer de próstata.

¿Por qué el tacto rectal es importante en la detección del Cáncer de próstata?

El PSA puede estar en niveles normales, sin embargo, se puede palpar un nódulo pétreo que es indicativo de un posible cáncer, esto no es muy frecuente, pero se observa en cáncer agresivo que no eleva el PSA.

Si se diagnostica cáncer de próstata con la biopsia se pueden ofrecer varios tipos de tratamientos: Cirugía (Prostatectomia Radical), Radioterapia, implantes de semillas radiactivas en la próstata (braquiterapia), castración hormonal en casos avanzados y quimioterapia, observación dependiendo del PSA y agresividad del tumor, por ejemplo, si es de bajo grado.

Es importante para tomar la decisión del tratamiento varios factores: Edad del paciente y su expectativa de vida, si tiene enfermedades importantes o no (Diabetes de larga data, antecedente de infarto del miocardio, por ejemplo) si el tumor está localizado a la glándula o no.

Posterior a cualquier tratamiento que se decida es importante el seguimiento con el PSA de por vida.