(AFP)
Las fuerzas separatistas armenias y el ejército de Azerbaiyán se enfrentaron en intensos combates el martes en Nagorno Karabaj, ignorando la tregua humanitaria, ante lo que Turquía propuso «negociaciones a cuatro» con Rusia para hallar una salida al conflicto.

«Puesto que Rusia está del lado de Armenia y nosotros, Turquía, apoyamos a Azerbaiyán, reunámonos los cuatro para discutir la solución de estos problemas», afirmó Ibrahim Kalin, director de comunicación de la presidencia turca, en una entrevista televisiva.

Turquía considera que el Grupo de Minsk, que copresiden Rusia, Francia y Estados Unidos, no ha podido desempeñar un papel efectivo en la resolución del conflicto.

«Si el Grupo de Minsk no ha podido encontrar una solución desde hace más de 30 años, es tiempo de encontrar un nuevo mecanismo», agregó, en referencia a ese grupo de mediación.

Por su parte, l secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo llamó por Twitter a los beligerantes a «respetar su compromiso de un cese del fuego» y a «cesar de tener como objetivo zonas pobladas por civiles».

Ambos bandos siguen acusándose mutuamente de las hostilidades que ya han causado unos 600 muertos, 73 de ellos civiles, según balances muy parciales, ya que Azerbaiyán no comunica las pérdidas militares.

– Estancamiento diplomático y militar –

Por cuarto día consecutivo, y pese a los reiterados llamados de Rusia y los países occidentales, la tregua negociada con la mediación de Moscú y que debía entrar en vigor el sábado, sigue sin acatarse.

«Hoy, después de dos semanas de combates intensos, y que lamentablemente se recrudecen (…) vemos que cientos de miles de personas se han visto afectadas en la región», afirmó el director del Comité Internacional de la Cruz Roja para Eurasia, Martin Schuepp, en un comunicado.

Según el responsable, se están manteniendo «discusiones» para llegar a intercambiar prisioneros y los cuerpos de los fallecidos, uno de los objetivos de la tregua acordada.

En el frente, los separatistas del enclave acusaron al ejército rival de haber lanzado una triple ofensiva en el sur, el norte y el nordeste de la autoproclamada república.

Por su lado, Bakú afirmó «respetar el alto el fuego» pero que el enemigo armenio disparaba contra los distritos azerbaiyanos de Goranboy, Tartar y Agdam.

Azerbaiyán parece haber recuperado algunos territorios en algo más de dos semanas de combates, sin haber conseguido no obstante un avance significativo respecto a los separatistas, que controlan las montañas.

«Azerbaiyán registró varios éxitos militares, pero nada espectacular. Bakú está lejos de tomar el control de Karabaj», revela Guela Vassadze, experto en el Centro Georgiano de Análisis Estratégico. El conflicto se encuentra en un «estancamiento diplomático y militar», señala.

En el distrito de Tartar (frente norte), un equipo de la AFP vio de lejos a las fuerzas azerbaiyanas bombardear las montañas, donde se encuentran las posiciones armenias que disparan en la zona.

Desde Stepanakert, la capital de la región separatista, se podía oír artillería disparando hacia el frente sur.

Nagorno Karabaj es un territorio azerbaiyano poblado mayoritariamente por armenios que proclamó su independencia en 1991, lo cual provocó una cruenta guerra que se saldó con 30.000 muertos. Los combates actuales, que estallaron el 27 de septiembre, son los más graves desde 1994.

– Claveles rojos y muñecos de peluche –

Los dos bandos atribuyen al adversario ataques deliberados a las zonas civiles pobladas, crímenes de guerra y el uso de bombas de racimo, un arma prohibida.

En Ganyá, segunda ciudad de Azerbaiyán donde el domingo un edificio fue destruido, causando 10 muertos, los habitantes depositaban claveles rojos y muñecos de peluche cerca de los escombros.

Además de la posible crisis humanitaria, la comunidad internacional teme que el conflicto se internacionalice. Turquía alienta a Azerbaiyán a pasar a la ofensiva y Rusia tiene un tratado militar con Armenia.

También se ha acusado a Turquía de haber enviado combatientes proturcos desde Siria para luchar junto a los azerbaiyanos, lo que Azerbaiyán niega.

Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), 119 combatientes sirios de facciones proturcas murieron desde finales de septiembre, de los 1.450 desplegados en Karabaj.

Otro problema que se suma hoy en día a este conflicto es la pandemia del nuevo coronavirus. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los casos de covid-19 han aumentado en la región desde el estallido de los combates.

«La movilización de tropas, el desplazamiento de poblaciones. Todo esto ayuda a que el virus se implante», advirtió el portavoz de la OMS, Tarik Jasarevic.